Salud Mental y las Relaciones de Pareja
El impacto de la salud mental en las relaciones de pareja. Escribo acerca de un concepto y tema que me es cercano y que he observado en mi vida íntima durante más de dos décadas en el ejercicio clínico, docencia e investigación. Lo que me propongo hacer es, a partir de las evidencias y experiencias narradas por mis pacientes, colegas y amigos, señalar las afecciones a la salud mental que conlleva el ejercicio de intimidad con el otro, tanto positiva como negativamente, en ascenso y mantenimiento en el entendimiento. Primeramente, es importante poner en contexto qué se entiende por salud mental. La salud mental se define como un estado de bienestar en el cual el individuo es consciente de sus propias capacidades, puede afrontar las tensiones normales de la vida, puede trabajar de forma productiva y fructífera, y es capaz de hacer una contribución a su comunidad. Recientemente se dejó de contemplar de forma negativa el término enfermedad para llamarlo salud mental y, como tal, lo propuso en su nueva definición de salud.
Pero una definición más precisa desde la psicoterapia de la escuela constructivista es que la salud mental se entiende como aquella que permite a la persona construir un proyecto de vida-amor congruente con su proyecto vital que le ayude a alcanzar la satisfacción y el sentido de vida. Tal dependencia implica solvencia en los ámbitos cognoscitivo, emocional y relacional. Las relaciones humanas son inherentes a la condición humana; desde el nacimiento hasta la muerte nos encontramos inmersos en un intercambio comunicacional con los otros. No obstante, en el establecimiento de vínculos, los seres humanos buscan a lo largo de su ciclo vital la construcción, generación y articulación de dicho mundo compartido, relaciones como la de amistad, consagración, amor y pareja. Cuando surge esta última, decántase el apoyo relacional en el interocepcional. Se construyen relaciones inmersas en apoyos como el físico y, sobre todo, el emocional. Uno de los problemas que circundan en las parejas es que buscan al otro o a la otra para que les cure sus males, y esto deriva en un sentimiento de protección e invalidación que afecta más allá del amor a la salud de cada uno.
Importancia de la Salud Mental en el Contexto de las Relaciones de Pareja
La influencia de la salud mental en las relaciones de pareja ha sido objeto de estudio principal en el ámbito de la psicología clínica y la terapia familiar. Un vasto nivel de estudio se encuentra explicando los efectos del dolor emocional en los patrones de comunicación y resolución de conflictos, las pautas de crianza y el establecimiento de límites y espacio de cada uno de los miembros de la pareja, y el papel modelador e influyente del pasado configurando cómo se siente, actúa, expresa, se defiende y manifiesta cada uno. Se concluye la estrecha relación entre la salud mental individual y de la relación de pareja, así como con aspectos relevantes de cada uno de los involucrados en la misma, tales como los aspectos psicofísico, emocional, cognitivo y espiritual, en cada uno de los integrantes. Sin embargo, es relevante considerar cada relación de pareja como un sistema único y que, de la misma forma, cada uno de los participantes es un ser con una riqueza personal compleja cuya relación no necesariamente se asemeja a otras.
Factores que Influyen en la Salud Mental en las Relaciones de Pareja
En esta nueva estructura de familia existen nuevas pautas, normas, figuras de autoridad, relaciones de poder, roles, etc. No solo esto, sino que también tiende a mantener equilibrios insanos desde lo emocional: está demostrado que el tipo de comunicación predominante en las familias de hoy en día, sobre todo en las familias convivientes con hijos adolescentes, es la comunicación emocionalmente evitativa. Con esto, ¿acaso nos sorprende ver tantos adolescentes y mayores aterrados ante la idea de que una relación a distancia le complique la vida de manera emocional? ¿O que estos adolescentes, si aparece un problema con la pareja, decidan huir y acabar con la relación? Y así un sinfín de situaciones donde la comunicación sana se pierde, ya que se trata de evitar el malestar emocional. Pero, ¿cómo se aprende a evitarlo, a sobreproteger? De la primera familia, de sus díadas.
Estrategias de Comunicación Saludable en la Pareja
• Brindar apoyo emocional: El sujeto busca ser comprendido por quien considera su refugio afectivo. - Elegir un buen momento: no hacerlo cuando estén cansados, enojados o acompañados por otras personas, sobre todo si se trata de temas íntimos o privados. - Poner atención a lo que la otra persona nos dice: hacer preguntas que muestren nuestro interés: “¿Y luego qué pasó?”. Mostrar con gestos o palabras que estamos con ella: “Qué dolor” (ante un relato), “Lo importante es que estás aquí” (ante una queja), etcétera. - Acompañar los sentimientos de la pareja, no “resolver” su problema: Conducta incorrecta: “No llores, ese asunto no vale la pena.” Conducta correcta: “Te noto muy triste, siéntete cómodo de expresar tus sentimientos, estoy aquí contigo.” No juzgar. - Es forzar a nuestra pareja a cambiar. Si la falta de comprensión persiste, o siente inseguridad, temor o dudas acerca de cómo asumirá tu pareja, no nos motivará a ser transparentes con quien nos escucha. No criticar o ridiculizar, ya que esto puede romper lazos de confianza. En consecuencia, es fundamental que escuchemos cuidadosamente todas sus expresiones. Implementar técnicas para el manejo del estrés.
Ayudar a nuestra pareja a hacer frente al estrés puede fortalecer la relación. Ser comprensivo, evitar críticas encaminadas a culparla por su comportamiento y ayudarla a encontrar, con su participación, soluciones adecuadas. Escuchar con paciencia y estar abiertos a expresar sus sentimientos. El ser escuchado cristaliza la idea de que la información es valiosa para los demás; abandona la idea de que ninguno de los dos desea compartir sus pensamientos y sentimientos. Escuchar con respeto ayuda a validarse mutuamente; no se cuestionará a ninguna de las partes, por significativos que sean sus comentarios, ni se calificarán sus ideas de “buenas” o “malas”.
Roles de Género y Salud Mental en las Relaciones de Pareja
Gran carácter histórico y social. Configurado como un entramado institucionalizado, este género de relaciones se asume bajo el concepto normativo de pareja heterosexual, estable y duradera, y claramente jerarquizada. Bajo estas características, en el siglo XIX, se inicia el interés por esta forma de pareja con un primer estudio en Andalucía en el que se investiga el origen social de las parejas que conviven sin estar casadas. La creencia social es que estas parejas proceden de estratos inferiores con una marcada situación de pobreza. Sin embargo, los resultados refutaron esta hipótesis mostrando cómo estas “parejas libres” tenían el mismo estatus y pertenecían a los mismos círculos sociales que sus vecinos, que sí practicaban un régimen matrimonial oficial.
Violencia de Género y Salud Mental
En los miembros de la misma, ya que la violencia en el seno de la pareja es un factor que influye en la salud mental. Al analizar 600 parejas clínicamente, las mujeres que focalizan la atención en el establecimiento de un tratamiento psicológico para los varones asegurándose de que tengan una adecuada atención clínica. Al haber estudiado a 28 mujeres agredidas y a siete varones mencionados urgentemente al servicio de emergencias psicológicas de un hospital militar, sugirieron un tratamiento clínico sin tener en cuenta la violencia como el único conflicto de la mujer. Estas creencias se fundamentan en construcciones culturales, ya que conforme a la discapacidad psicosocial con la que se les puede relacionar a estos sujetos con problemas mentales, hasta mencionar la semana pasada la organización reportó que al menos uno de ellos presenta signos de violencia doméstica. La violencia de género durante la primera década del aparato. Durante la vida diaria en la relación sentimental española de pacientes de salud mental, este tipo de violencia se lleva a cabo sobre un 24% de las mujeres y el 6% identifica donde se desarrolla una interacción social y emocional con el ambiente del mismo.
Impacto de los Trastornos Mentales en la Relación de Pareja
A lo largo de la historia reciente, la sociedad ha considerado la enfermedad como propiedad del individuo enfermo. Al hallarse fuera del circuito familiar y social, era aislado, y se producía un colapso de su vida diaria y laboral. En la actualidad, muchos cuidados han pasado a realizarse en el ámbito familiar, produciendo un impacto en las relaciones de pareja. Este desequilibrio de roles puede afectar a las relaciones de pareja, siendo el factor de riesgo para que este padezca un trastorno mental.
La aparición en uno de los miembros de una relación de pareja de un trastorno mental, en concreto del trastorno depresivo, acarrea múltiples consecuencias sobre el desempeño del cuidado de los hijos, el trabajo y la estabilidad de la relación de pareja, pudiendo exacerbar las dificultades ya existentes y producir un aumento de la conflictividad marital y deterioro en la calidad de aquella. Se manifiesta una correlación significativa entre los trastornos mentales y el riesgo de separación o de disolución marital, debido a que las parejas de deprimidos experimentan niveles significativamente mayores de malestar emocional. El trastorno depresivo también se considera como un factor de riesgo para que la pareja padezca también dicho trastorno. La aparición en uno de los miembros de un trastorno mental produce un desequilibrio de roles en la relación de pareja, que será mayor o menor en función del grado de afectación y de la personalidad del individuo, y precederá a otros problemas, siendo un factor de riesgo para que este padezca un trastorno mental. Como profesionales de la salud mental, es fundamental realizar una investigación del sistema familiar amplio dentro del cual se encuentra la relación de pareja y su grado de implicación, a partir del cual podremos plantear unos objetivos terapéuticos adecuados y concretos que faciliten el desarrollo de unas relaciones duraderas y satisfactorias.
Terapia de Pareja y Salud Mental
Las relaciones de pareja son una de las áreas de la vida que con mayor intensidad impacta en la salud mental. Desde la terapia de pareja se pueden observar complicadas vinculaciones entre la capacidad de superar estados depresivos u otros trastornos de ansiedad y la relación sentimental. En muchas ocasiones, reunir el coraje suficiente para solicitar una ayuda profesional conjunta en terapia de pareja, unido a poder superar los miedos e inseguridades que acompañan el proceso de terapia de pareja o individual, es fundamental. Además de la voluntad y el poder personal suficiente que permita soportar el intercambio de información que la terapia conlleva, suele estar fuertemente relacionada con evitar la disolución de la pareja, que suele ser un problema complejo ante el que no pocas veces acaban desistiendo.
Resiliencia y Salud Mental en las Relaciones de Pareja
El proceso de resiliencia es un proceso de aprendizaje en el que se integra la situación vivida y posteriores vivencias para el crecimiento personal. Es la capacidad adaptativa y enriquecedora de la persona que consigue transformar la crisis en oportunidad. Resilientes son las personas que, a pesar de las diferentes dificultades, han podido desarrollar y mantener relaciones afectivas agradables y satisfactorias. En ambos, la relación de pareja ha supuesto una importante fuente de bienestar positivo. Las personas y las parejas con baja resiliencia pueden vivir la sexualidad de una manera insatisfactoria, quizás por la aparición de disfunciones sexuales o por los trastornos del deseo.
En las relaciones de pareja se observan sistemáticamente conductas que pueden constituir un obstáculo real, en muchos casos ya insuperable; otros que se presentan como un problema y dificultan el encuentro entre ambos; otros, que son útiles en el momento evolutivo de la vida de la pareja, y por concretar: el miedo al compromiso durante el primer año de relación es a menudo un freno o un límite; tiende a ser una contribución al nacimiento mismo del amor. También a lo largo de la vida de la pareja, comportamientos que, seguidos con frecuencia, transforman la relación en el "enemigo", oponiéndose y vaciándola. Son autores unánimes sobre las conductas que generan conflicto, entre las que encontramos: las discrepancias de opinión, ideológicas, teóricas, prácticas, dinámicas, metodológicas, cuantitativas, cualitativas, etc.
A ello vamos a añadir análisis de la literatura en torno a las variables sobre las que se focaliza esta tesis y su interrelación. Como conclusión, las relaciones de pareja desempeñan un papel relevante en la configuración y mantenimiento del bienestar biopsicosocial de los individuos. De manera inversa, distintas patologías constituyen una amenaza para la buena marcha de la relación de pareja, e incluso llegan a influir negativamente en variables de la salud de cada uno de sus miembros. Es en este contexto en el que adquiere capital importancia el estudio de las relaciones entre las variables involucradas y los mecanismos a través de los cuales influyen en los procesos del afrontamiento individual y de las conductas de la relación.
Autocuidado y Salud Mental en la Pareja
Mantener una relación amorosa sana requiere asumir el cuidado personal. Una persona con buena salud mental y emocional es un terreno fértil para el cultivo de la relación amorosa, porque puede asumir retos junto con metas y una vida equilibrada. En muchas ocasiones, la salud mental de otros es un factor indispensable para el cuidado de sus seres queridos. En este caso, es primordial que se dedique con anterioridad a uno mismo para posteriormente emplear buena parte de ese cuidado en el otro. Generalmente, es el caso de parejas y matrimonios. Es común ver que la salud mental y emocional de uno puede debilitar la relación amorosa con su pareja, ya que sin querer la otra persona puede destinarse a cuidar durante mucho tiempo con pocas habilidades para hacerlo y, por último, terminar afectando también su salud.
Las emociones juegan un papel muy importante en las relaciones humanas. El mantenimiento de la relación a largo plazo acontece, básicamente, a través del fluir de la emoción positiva. Es decir, a través de las emociones positivas actuamos. Entonces, es importante destacar que el arbitrio de la relación amorosa se da a través del placer que provoca el flujo emocional. Si el hecho emocional es placentero, entonces es afianzante para la relación, aunque este dato no suela ser tenido en cuenta por los modelos anteriores. Por otro lado, si la emoción es punitiva, en esos casos, la ausencia del fluir negativo sería totalmente enérgica respecto a la relación.
Conclusiones y Recomendaciones para el Bienestar Mental en las Relaciones de Pareja
En las mismas condiciones de vida, como la salud física y mental. En esta parte final, queremos ofrecer algunos consejos prácticos destinados al bienestar mental y al cuidado de la relación de pareja, de cara a potenciar el bienestar personal y relacional de las personas. En líneas generales, ambos campos mantienen una estrecha relación entre sí; la forma en que nos sentimos y pensamos respecto a nosotros mismos y al mundo que nos rodea ejerce un papel clave en las actitudes y experiencias que manifestamos en el entorno de la pareja, y viceversa.
La implicación es mutua, demostrándose que trabajar en la salud personal puede conllevar efectos beneficiosos en la relación de pareja, y que una relación de pareja sana y apoyante proporciona una base fundamental para el buen funcionamiento individual y personal. Por último, se mostrarán unos sencillos consejos dirigidos a fomentar el bienestar mental y a cuidar la relación. Respecto a lo primero, el bienestar general, tanto a nivel físico, como psicológico y social, y su cuidado y mantenimiento, poseen un papel esencial en el mantenimiento de relaciones satisfactorias. Es fundamental hacer un esfuerzo conjunto en la solución de los problemas, evitando la culpabilización del otro e intentando buscar resoluciones compartidas. Es necesario también nutrir la relación de amor, afecto y pasión, a través de los diferentes tipos de comunicación, así como mantener la individualidad y el respeto mutuo.