Aunque la narrativa mediática reciente insiste en una “crisis” generalizada, los datos duros muestran un sistema con tensiones financieras reales pero con avances normativos, de salud pública, digitalización y gran cobertura de aseguramiento que no encajan con la idea de colapso. Colombia consolidó en la última década un marco de derecho fundamental a la salud (Ley 1751 de 2015), un Plan Decenal 2022–2031 en ejecución, expansión de telesalud, control de precios de medicamentos, giro directo más robusto desde ADRES y nuevas iniciativas de eliminación de enfermedades transmisibles 2024–2031.
1) Entre titulares y realidad: ¿crisis sistémica o crisis de percepción?
Que existan presiones (déficits de EPS, mora con prestadores, quejas y más gasto de bolsillo) es innegable y los medios las han documentado con fuerza. Pero titulares que proyectan “quiebre total” invisibilizan pilares que sí funcionan y reformas en curso: continuidad de la cobertura, política pública decenal vigente, regulación de precios y medidas de flujo de recursos. Es decir, coexisten problemas financieros y mejoras estructurales; confundirlos con “colapso” confiere una lectura más mediática que técnica.
2) Hechos que no suelen salir en primera plana
2.1. La salud es un derecho fundamental con obligaciones exigibles
La Ley Estatutaria 1751 de 2015 consagró la salud como derecho autónomo, eliminó barreras como listados cerrados, robusteció urgencias sin autorizaciones y reforzó principios de integralidad y disponibilidad. Esto no es retórica: es estándar jurídico de máximo nivel que guía políticas y tutelas.
2.2. Política pública decenal vigente (2022–2031)
El Plan Decenal de Salud Pública 2022–2031 fija metas y rutas para 10 años (promoción, prevención, gestión del riesgo y equidad territorial). Es política de Estado (no de gobierno) y articula acciones con la Ley Estatutaria.
2.3. Modelo preventivo con metas de eliminación de enfermedades
En 2024 el país lanzó el Plan Nacional de Eliminación y Erradicación de Enfermedades Transmisibles 2024–2031 (con OPS/OMS): integra VIH, TB, malaria y ETV, y refuerza coberturas (ej. VPH, seguimiento de sarampión/rubeola). Expresa un giro proactivo del sistema hacia salud pública.
2.4. Regulación y reducción de precios de medicamentos
La Comisión Nacional de Precios de Medicamentos actualizó en 2024–2025 el régimen de control directo (metodología y listados), una herramienta que protege al usuario y al sistema del alza injustificada.
2.5. Telesalud y transformación digital
Desde la Resolución 2654 de 2019 hay lineamientos técnicos para telesalud/telemedicina: historia clínica, competencias, consentimiento y calidad. Esto permitió sostener atención remota y ampliar acceso en zonas dispersas.
2.6. MIPRES: prescripción sin trabas de tecnologías no incluidas
La herramienta MIPRES habilita al profesional a prescribir directamente servicios y tecnologías por fuera del plan financiado por la UPC, reduciendo comités y demoras. Es un mecanismo concreto de oportunidad en el acceso.
2.7. Giro directo más fuerte desde ADRES
El marco 2024 reforzó el giro directo (condiciones técnicas, control y seguimiento) para asegurar flujo a prestadores y tecnologías por presupuestos máximos/UPC. Mejora liquidez y reduce riesgo de cartera en la red.
3) Infraestructura y capacidad instalada: de los anuncios a los proyectos
Además de normas, el Minsalud reporta más de mil proyectos hospitalarios en ejecución y dotación en cientos de municipios con inversión multianual, enfocada en reducir barreras geográficas y acercar servicios de mayor complejidad. No es retórica: son programas en marcha con recursos comprometidos.
> Conclusión parcial: estas piezas (derecho fundamental, plan decenal, eliminación de enfermedades, control de precios, telesalud, MIPRES y giro directo, más inversión) no describen un sistema colapsado. Describen un sistema presionado que se sigue moviendo y mejorando.
4) ¿Y las cifras financieras adversas?
Sí, existen señales de estrés: deudas con prestadores, salidas de EPS, litigiosidad y mayor gasto de bolsillo reciente. El punto es no extrapolar esto a “colapso funcional”: se requiere ajuste de tarifas (UPC), mejor inspección y trazabilidad del dinero, pero el andamiaje institucional y de salud pública opera. Dicho de otro modo, hay brechas financieras y de gestión que necesitan corrección, en paralelo a políticas que ya avanzan.
5) Lista útil: normas, acciones, infraestructura y programas que mejoran el sistema
Normas y políticas marco
Ley 1751 de 2015 (Estatutaria de Salud): salud como derecho fundamental; urgencias sin barreras; integralidad.
Plan Decenal de Salud Pública 2022–2031 (política de Estado).
Resolución 2654 de 2019 (Telesalud/Telemedicina): lineamientos técnicos para atención a distancia.
Circulares 018 y 019 de 2024 (CNPMDM): metodología y actualización de control de precios de medicamentos.
Decreto 489 de 2024 y normatividad asociada a ADRES: fortalecimiento del giro directo y seguimiento.
Acciones de salud pública y programas
Plan Nacional de Eliminación y Erradicación 2024–2031 (con OPS/OMS): metas para VIH, TB, malaria y ETV; continuidad de campañas (VPH, sarampión/rubeola).
PAI con actualizaciones de esquema y lineamientos 2025 para mantener certificaciones y coberturas.
MIPRES para acceso oportuno a tecnologías no financiadas por la UPC.
Infraestructura y dotación
Más de 1.100 proyectos hospitalarios y dotaciones biomédicas en ejecución con inversión multianual (reducción de barreras geográficas; fortalecimiento de niveles de complejidad).
Gestión del gasto
Control directo de precios de medicamentos (metodología y listados actualizados 2024–2025).
Giro directo ADRES para flujo estable a IPS y tecnologías (UPC/presupuestos máximos).
6) ¿Qué sí está en “alerta amarilla”?
Sostenibilidad financiera de EPS/IPS, cartera y riesgos de acceso oportuno en algunos territorios.
Gasto de bolsillo con tendencia al alza desde 2021–2024, que se debe frenar con control de precios, oportunidad de suministro y redes integradas que eviten pagos duplicados o traslados innecesarios.
7) Recomendaciones para el debate público
1. Separar los problemas financieros de la evaluación sanitaria: son planos distintos.
2. Medir con indicadores del Plan Decenal (metas de acceso, calidad y resultados) y no solo con anécdotas.
3. Acelerar el giro directo, compras eficientes y control de precio de fármacos de alto costo.
4. Escalar telesalud con evaluación de resultados y continuidad de MIPRES.
5. Blindar la inversión hospitalaria priorizando territorios con brechas y trazabilidad del gasto.
Conclusión
Decir que “la salud en Colombia está en crisis” sin matices es inexacto. Hay una crisis financiera y de gobernanza que debe atenderse con decisiones técnicas (UPC, auditoría, trazabilidad y pagos oportunos), pero no un colapso sanitario: el país sostiene altas coberturas, opera una política decenal vigente, regula precios, amplía telesalud, fortalece el flujo de recursos y ejecuta inversión en infraestructura y programas de eliminación de enfermedades. La crítica informada es necesaria; el alarmismo, no.
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